Pues que ya hemos llegado a Londres, así que todos tranquilos.
El autobús ha salido tarde porque Carmen Crespo se ha tomado su tiempo y luego Jorge Bardají se había dejado el carnet en la fotocopiadora, así que entre eso y que estaban pintando los pasos de cebra en Lerida hemos llegado a Reus con el tiempo más bien justico.
Algunas tiranteces para organizar las habitaciones, un bocado y el embarque.
Hoy el policía nacional del aeropuerto tenia el dia gracioso y ha revisado uno por uno todos los permisos de la guardia civil, nos han hecho poner en fila para dar las tarjetas de embarque y a Paula Corral no le cabia la maleta, asi que mas retraso. Di que al final se han apiadado de ella y no le han cobrado los 35 euros que hubiera tenido que llevar.
En resumen, QUE SOLO SE PUEDE LLEVAR UN BULTO, como queda demostrado.
Hemos embarcado con retraso y como las maletas no cabian por arriba las han puesto por donde han podido.
El vuelo bien pero una inglesa muy maleducada nos ha dicho muy mal que hacíamos mucho ruido. A nosotros nos parece que estaba resacosa porque estaba claro que venia de una despedida de soltera. Sus amigas nos han pedido disculpas, asi que si que se ha pasado.
Al llegar a Stasted hemos salido todos por la misma puerta, que abrir las dos debe costar dinero, y al ir a buscar las maletas no estaban todas. ¡Coño!, ¿dónde están?. Menos mal que han ido apareciendo, la ultima la de Miriam Franch y eso que hemos ido a reclamarla y la hemos encontrado con las que venían de Viena…
Al entrar en el aeropuerto también se han perdido Laura Vargas y Marta Miranda, pero a base de preguntar han encontrado al resto del grupo.
Ya hemos salido, pero Mari Cruz Gil y Virginia Perez se habían ido a comprar comida y casi que también las perdemos.
Llegamos al bus, eso bien, un poco de frio por el A/C, pero nos han hecho una tournee por todo Londres que se ha hecho un poco larga. A Marisa un poco menos porque ha aprovechado para dar unas cabezadillas.
Entramos en el hostel y es muy grande, como una ciudad universitaria subterránea, controlados por dos negrazos de dos metros con walki talkies. Total que todos callados mientras que otros iban cantando por la calle.
Ha costado un poco coger las habitaciones, algunas con disgusto incluido porque son pequeñitas, pero resistiremos porque vamos a estar poco en ellas. Ademas tienen la ventaja que no se podrán juntar muchos en ellas, porque sencillamente no caben.
Bueno, pues que durmáis bien. Mañana seguiremos contando para que estéis tranquilos. Nos vamos a la cama que estamos muy, MUY cansados.
Esperamos no perder a nadie/nada más.
PD Mientras bajo a enviar esto hay un jolgorio por la zona del bar (ninguno es de los nuestros) que igual me quedo... ¡QUE NO!
lunes, 21 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario