miércoles, 29 de junio de 2016

Un último día de lo más ajetreado...

Pues sí. Habitualmente los últimos días suelen ser un poco más complicados: hay que volver a hacer la maleta, todo el día pendientes del reloj para no hacer tarde...

Lo que no esperábamos era que el asunto se complicara más de lo previsto.

Empezamos la mañana con una gran decepción: algunos  de los participantes en el viaje se habían saltado una de las reglas más importantes y que hemos intentando siempre explicar y razonar. Por lo visto no lo hemos debido saber hacer bien. Por nuestra parte intentaremos mejorar.
La cuestión es que al ir a llamar a los chavales para que no hicieran tarde, habían gente que había dormido en las habitaciones que no eran las suyas.
Por una lado esto puede ser un problema porque si los hubiera pillado el personal del alojamiento, habríamos tenido un disgusto y habría que ver qué consecuencias... Por otro lado esta actitud va totalmente en contra del compromiso que los organizadores del viaje habíamos adquiridos con las familias de los participantes.

En resumen: si esto pasa cualquier otro día del viaje, los habríamos metido en un avión y de vuelta a España. Puede sonar a falsa amenaza, pero os puedo asegurar que no es así.
Es más. He tomado la firme decisión, como organizador de esta actividad, de que si esta situación vuelve a darse en cualquier día de cualquier otro viaje a Londres, ya no volveré a organizarlo nunca más. Los compromisos son los compromisos y con dieciséis años ya tienen que ser capaces de entenderlos.

Después del disgusto, seguimos según lo planeado. Nos fuimos a ver los tres museos que están en la zona de Kensington y que atraen a multitud de personas: Natural History, Science y Victoria and Albert. Les explicamos cómo podían organizarse según sus intereses y para allá que fueron. La mayoría al de Historia Natural, pero hubo de todo.

A la hora convenida nos fuimos a comer a los restaurantes universitarios que hay allí cerca. Además había día de recepción a nuevos alumnos y había mucho ambiente.

El resto del tiempo que nos quedaba lo habíamos destinado a un rato de compras, que es algo que les gusta mucho, especialmente a las chicas, por la famosa Oxford Street.

Los alumnos sancionados, en cambio, pudieron disfrutar de una interesante visita cultural a la pinacoteca "National Gallery", donde pudieron disfrutar de cuadros maravillosos desde la época medieval hasta los impresionistas.

Los de las compras habíamos ido a la estación de metro de Oxford Circus y dejamos un rato libre, quedando en la siguiente estación de metro bajando por esa calle (estaba a unos 400 metros).
A la hora convenida nos faltaban cuatro. Algunos entendieron en ese momento la importancia de llevar siempre encima un teléfono móvil operativo. Organizamos el grupo para que volviera con una profesora al alojamiento y a los "perdidos" les dimos indicaciones de dónde esperar al otro profesor que pasaría a por ellos.
Afortunadamente todo salió según lo planeado, pero el recuperarlos hizo que perdiéramos media hora preciosa que provocó que, después de recoger el equipaje, llegáramos al metro en hora punta y estuviera absolutamente hasta los topes. Un viaje bastante incómodo hasta el tren que ya nos dejó en el aeropuerto.

No habían acabado nuestras desventuras, ya que, además de las preceptivas y cuidadosas revisiones de los equipajes de algunos, perdimos una de las tarjetas de embarque. ¡Menos mal que nos dijeron que no era absolutamente imprescindible! Además tuvimos suerte y otra alumna lo encontró allí mismo, cuando pensábamos que se había perdido algo antes.

Aún así llegamos de los primeros a la puerta de embarque para oir al cabo de un rato por megafonía que saldríamos con retraso. Al final una hora por culpa de los controladores aereos franceses.

Vuelo perfecto, revisión de documentación por parte de la policía (sólo había dos para un montón de gente) bastante imperfecta y al bus y... el resto ya lo sabéis.

Es el momento de que vuestros hijos e hijas os cuenten (cuanto más mejor; podéis aprovechar lo que habéis leyendo aquí para sonsacarles un poquillo) y de hacer la valoración del viaje.

Creemos que ha sido un viaje bonito, muy cansado y muy interesante. Con múltiples oportunidades para aprender y disfrutar. Algunos han aprovechado mucho, muchos han aprovechado bastante y algunos han aprovechado algo. ¿Alguno habrá aprovechado poco?
Es difícil de asegurar nada con contundencia, pero no hay que olvidar que este sí que siempre ha querido ser un viaje "DE ESTUDIOS": para estudiar y conocer una gran ciudad, para estudiar un idioma distinto, para estudiar cómo madurar y ser más persona...

Espero que todos hayan obtenido algo de provecho. Es más, lo creo firmemente.

Mi más firme intención es seguir organizando este viaje. Cuando veo las caras y el brillo en los ojos de muchos participantes me compensa por todo el trabajo y las horas que toca echar.

Mi más firme intención es dejar de organizar este viaje en caso de que se desvirtúe en lo que debe ser y se incumplan las normas con las que se concibió.

Os recordamos que si en los próximos siete u ocho días traéis la libras, las cambiaremos todas nuevamente a euros. Así intentaremos ahorrar algunas comisiones...

Tenemos muchísimas fotos que iremos subiendo poco a poco.
Podréis verlas en ESTE ENLACE.

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