Aquí seguimos y lo mejor es que ya estamos todos aquí.
Hoy el día se presentaba tranquilo: Notting Hill, Harrods y la noria.
Hemos madrugado con nuestra puntualidad habitual, es decir, con media hora de retraso en la salida.
La amanecida ha sido temprana, porque como en las habitaciones del hostal hace bastante calor algunos (chicos especialmente) han madrugado mucho para darse una ducha refrescante (a las cinco de la mañana) y ya han aprovechado para quedarse en la sala común, que tiene aire acondicionado, y dormir un ratito más. El plan para hoy es parecido y algunos ya se han hecho fuertes en la sala, con pocas intenciones de dormir, que ya lo harán en el autobús y en el avión, total, para lo que hay que ver...
Total que nos hemos ido al mercadillo de Portobello, en Notting Hill. Es muy bonito y muy diferente del que visitamos ayer en Camdem Town. Algunos hemos visto la tienda que utilizaron para hacer la película con Julia Roberts y Hugh Grant, que no era una librería, sino una zapatería,. Lo que cambian las cosas¡¡¡
Hemos comprado mucho y nos hemos gastado muchas pounds, así que mañana comeremos de bocata para no apurar la economía (y agua del grifo).
Como el sueño era mucho, hemos obtenido bellas estampas como la que aquí nos pasa Miguel Reguera, aprovechando un momentito de descanso: (a que parecen buenos???)
Después de tener que esperar a Izarbe y a Paula, que llevadas por el afan comprador se les ha ido el tiempo, ya hemos podido ir a la zona de Harrods, que es uno de los grandes almacenes más grandes del mundo. Se ha dado un curioso fenómeno parapsicológico de abducción, jamás visto en Londres hasta que hemos llegado los de Barbastro. Mira que la cosa era sencilla: !No cojáis la linea verde, que nos vamos en la amarilla¡ (esto dicho unas cuarenta veces). Pues mira que Alejandra, Marina Pintado, Marina Valle, Marta Riba y Ana Solano (según su versión) se han subido en el tren que era, pero van los malvados duendecillos del metro y... ¡lo sueltan del resto del tren!. Ya se sabe que nos tienen manía desde que somos favoritos para ganar el mundial.
No es que no nos lo creamos, es que es difícil de creer.
Bueno, que pa mí que se han metido en la verde y ya está, pero de eso ya hablaremos, que no tenemos claro si son dislexicas de colores o qué.
Movida de buen tamaño, llamadas de teléfono y al final han vuelto del planeta Krypton, al que ya habían llegado y nos hemos quedado más tranquilos.
Hemos comido ya más tranquilos (unos más tranquilos que otros) por la zona de Harrods y hemos visitado después los almacenes, impresionantes y dignos de visita (hasta los cuartos de baño). Jose Luis y Mari Cruz estaban muy cansados y en un intento de ir hasta el parque a descanasar (que estaba allí cerca) se han ido en dirección contraria, hasta la zona de los museos
Otros se han adelantado a Hyde Park, pero los problemas de conexión telefonica y el no encontrarnos nos ha creado un monton de problemas hasta que hemos podido dar con ellos., Como dicen los gallegos: Nunca Más¡¡. A todo esto Berta y unas cuantas se han comido media hora de cola en los aseos del parque, así que tiempo justo para coger el metro a la noria. Comprobaréis que este año no los hemos dejado ir solos. No es que nos fiemos, es que no nos fiamos y como preferimos volver con todos, pues eso...
Al fín, y tras varias paradas más para hacer pis (esto parece un viaje del inserso) hemos llegado más o menos todos juntos a la noria y hemos visto la panorámica desde los 135 metros de altura que tiene.
Luego nos hemos ido a cenar por la zona y hemos ido a dar una vuelta por el south bank, que es una zona muy animada y hemos visto los edificios iluminados del otro lado del rio, incluyendo el parlamento, que es lo mas chulo.
A estas alturas ya no nos fiamos ni de nuestra tia abuela, así que nos hemos dedicado a contarlos cada cinco minutos, porque total vas y preguntas ¿echáis de menos a alguien? a nadie, a nadie, y luego al rato van y te dicen,: Ay, que no veo a tal, hace rato que no la veo, pues donde estará?, y venga, a volver a contar...
Para que veais lo poco que nos fiamos, el último viaje de vuelta al hostal tenía dos opciones: una más corta, de siete estaciones, pero había que cambiar dos veces de metro, y una más larga, volviendo hacia atrás cuatro estaciones y haciendo un total de once. ¿Ya os imagináis cuál hemos elegido? Pues sí, esa, la larga y segura, que no puede ser,. Si es que hasta cuando estabamos en el vagón nos faltaba uno y nadie había dicho nada,. menos mal que habían contado mal y sí que estabamos, pero el aco......no, ha sido gordo durante un rato, porque ya era tarde y nos podían cerrar el metro.
Ya estamos todos en el hostel y mañana visitaremos el Museo Británico (si los duendecillos del metro no lo cambian de sitio). Si no se dispersan mucho igual les dejamos un ratico para que se acaben de gastar los dineros, pero no sé, no sé...
Buenas noches a todos y mañana más.
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