Hola a todos. No sabemos cuando podremos poner esto en el blog, pero que sepáis que es la primera vez que lo hacemos en el avión (lo del blog, quiero decir).
Ya os contaremos, ya, pero ahora empezaremos por lo primero.
La no che ha sido larga, para unos, pero corta para otros. Algunos no han pegado ni ojo, pero se lo han pasado pipa, otros han dormido a regañadientes (es decir, no querían dormirse pero estaban tan cansados que se han quedado dormidos –y están muy cabreados por eso-, y otros han dormido a pierna suelta. En fin, que la noche bien.
Por la mañana habíamos quedado a las 9.30. Después de ducharnos y tener que bajar y subir los de la planta más alta nada menos que 88 escaleras, desayunar, arreglar el equipaje (unos mejor que otros), pues que al final hemos llegado como siempre, a las 10, con puntualidad española de retraso de media hora.
Hoy nos hemos ido al Museo Británico, donde está todo lo que han rapiñado en los últimos cientos de años a algunas de las civilizaciones más importantes de la historia. Que se lo digan a los griegos, que están contentos con eso de que les quitaran el Partenón a cachos.Cada uno ha visitado lo que más le podía interesar porque es imposible verlo todo en tan poco tiempo, pero creo que han quedado bastante impresionados con lo que han visto (especialmente Egipto, Grecia, Asiria).
Luego nos hemos ido a hacer las últimas compras y a comer al principio de Oxford Street, que ya la conocíamos de esta semana. Hemos llegado todos puntuales y nos hemos gastado las últimas pounds.
Cara al hostel a buscar el equipaje y hacer pis y luego a despedir a Paula, que se queda unos días más con su familia, snif, snif. Nos han invitado a todos a Manchester y ya nos pasaremos cuando podamos, que ahora estamos recién vueltos. Hemos llegado al autobús adelanto y ya nos estaban esperando, así que hemos salido antes de lo previsto cara al aeropuerto.
Para que os sirva de alivio os diremos que no se ha perdido ninguno, hoy han estado muy bonicos todos, igual se pensaban que los íbamos a dejar.
Estaban muy preocupados con el equipaje (y con razón) porque no había manera de meterlo todo en la maleta, así que íbamos con dos pantalones, tres sudaderas, cuatro pañuelos y así. Parecía que habíamos engordado de repente 20 kilos. ¿Para qué habremos comprado tanto?
Hemos llegado al aeropuerto y aquí han empezado las aventuras. En el control de identidad y de equipaje nos han revuelto las maletas, nos han quitado los líquidos que pasaban de 100 ml. y eso que los profes ya lo habíamos avisado. No solo esto. También nos han cacheado y nos han hecho descalzar. Jesús quería que lo cachearan pero este año tampoco le han hecho caso, pero a muchos otros sí. Menuda alegría ver las maletas revueltas, con la ropa por ahí y sacando los potingues.
Pero esto no ha sido todo. Nos hemos enterado de que hemos hecho el viaje con una “peligrosa terrorista internacional”, porque llevaba un botecico en forma de oso de plástico con champú con camomilla y algo de agua oxigenada para aclarar el pelo y va y da positivo como posible componente de una bomba. Lo han pasado por el escáner, ha venido la policía con metralletas y todo (acojonaban, de verdad), han comprobado documentación y cacheo en habitación aparta. ¡Si es que semos mu peligrosos los de Barbastro y no lo sabían!, que la próxima vez lo llevaremos en un bote forma de conejo para disimular…
INCREIBLE PERO CIERTO, un montón de rato ahí pendientes y menos mal que habíamos llegado con tiempo. Para una vez que estamos todos a la hora va y nos pasa esto.
Más todavía, porque como las maletas iban tan cargadas, pues que o se pasaban de peso o no cabían en el cacharro de medirlas y total que solo dejaban pasar un bulto (¿LO AVISAMOS O NO?). En fin, que haciendo comedias y teniendo que desatascar más de una maleta (que la unten con mantequilla, que la unten con mantequilla¡¡¡¡) hemos conseguido llegar todos a la cola para coger el avión.
Nos han tenido una horica al sol esperando no sabemos por qué, pero esperando.
Total que por fin hemos subido. Ya sentados van y nos dicen que hay mucho trafico aéreo por el centro de Francia y que salimos otra hora más tarde (a quién puñetas le importa el trafico aéreo por el centro de Francia???). Nos hemos acabado de fundir el saldo de los teléfonos llamando: Oye, que salimos con veinte minutos de retraso. Oye, que no son veinte, que es una hora. Oye, que son dos, a ver como nos organizamos para comer algo y cuando lleguemos para ir a casa. En fin, que nos han fundido lo de llegar a buena hora y ya veremos como llegamos, pero total, como estamos acostumbrados a dormir poco igual nos va bien. De todas formas ya tenemos ganas de llegar a casa, comer comidica de mamá y dormir en nuestras camas (cada uno en la suya).
Ahora vamos a ver como esta el personal, si nos cuentan algo ya lo iremos añadiendo y si no mañana añadiremos la última entrada a este blog que hemos llevado durante el viaje para que supierais casi, casi todo. Algo nos hemos guardado y algo nos hemos olvidado. Por lo menos no nos hemos dejado a ningún chaval, y eso es lo importante. Que os cuenten, que os cuenten…
No hay comentarios:
Publicar un comentario