Hoy por fin escribimos el blog a la hora que toca: por la noche, en la sala común, sin estar muertos del todo y en compañía.
El día ha empezado bien: los que ayer llegaron tarde estaban puntualmente dispuestos a recoger las mesas del desayuno. No ha hecho falta porque había personal en el alojamiento y lo hacen ellos, pero la intención es lo que cuenta.
Nos hemos ido al metro como siempre. Hoy, para variar, ha habido un chaval que no encontraba la travelcard y hemos tenido que ir en dos bloques. Eso sí, los primeros que han bajado estaban todos desamparadicos esperandonos. Pero como son muy espabilados, se han ido con Ana y Berta por delante e igual han llegado. Luego hemos llegado los dos que quedábamos, que por fin ha aparecido la dichosa tarjetita. Si es que parece que a veces les salen paticas!!!!
Primero hemos ido a Brick Lane Market. Está en la zona donde Jack el destripador se dedicaba por estos lugares a hacer males. Es un poco cutrosillo, pero así hemos conocido la parte este de la ciudad y hemos visto que se vive en esta ciudad de muchas formas distintas.¡De todo se aprende!
Luego nos hemos cogido el metro otra vez (ya somos expertos) y nos hemos ido al museo de cera. Hemos conseguido entrar después de que la taquillera contara el dinero ocho o diez veces. Ya estábamos fritos. Pero la espera ha valido la pena: nos hemos hecho un montón de fotos, de selfies, de instantáneas, de dibujos a mano y tallas en granito... (me he pasado, ¿no?). Hemos visto las figuras de un montón de famosos (te podías acercar a ellos/as y tocarlos/as) ¡una gozada!. Luego hemos pasado por el pasaje del terror. ¡Menudos gritos que han dado algunos y algunas! Y eso que los que nos asustaban ni nos tocaban ni nada, que si no, alguno se nos queda en el sitio.
También hemos visto las figuras de la Guerra de las Galaxias representando varias escenas de las películas de la serie. No sé a los demás, pero Jesús se ha vuelto loco. Se ha hecho fotos con todos, no ha dejado ni una sin repasar. Cualquier día os enseño las fotos (casi todas, que algunas mejor no).
También hemos visto una peli en 4D, que nos caía agua, viento, y la peli en tres dimensiones parecía que las cosas te iban a dar en la punta de la nariz.
De allí (más o menos en el horario) nos hemos ido a ver Camden Market. Una pasada de mercado en la zona norte donde hay productos, artesanía, ropa, bisutería, lo que queráis...
Allí algunos han quedado con Marcelo, un amigo de algunos de los chavales, que nos ha acompañando Bdando un paseo junto a un canal (en realidad en Londres hay varios canales y ríos que lo cruzan) hasta la colina de Primrose Hill, desde donde hay una vista de todo Londres. Muy chula. ¿A que hemos salido guapos?
Ya, totalmente esperrengados, hemos vuelto al metro y para casa.
Llegamos a la lección del día: ¿por qué los alumnos se sientan en el metro y los profes se quedan de pie? Esto no pasaría en Japón...
Así que a partir de mañana, norma nueva. Si hay sitios libres en el metro, son para los profesores, que somos más ancianitos y tenemos más necesidad de descanso. Los jóvenes se pueden quedar de pie, que seguro que lo llevan mejor.
Ah! y al que no haga caso a esta norma le, le, le, le currinchinpuremos los colondrines y ya está.
Ahora estamos de cháchara en la sala común, que mañana arrancaremos un poco más tarde para completar otro día intenso en Londres.
Besos de todos y todas para todos y todas. Mañana seguiremos contando más aventurillas.
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