Pues eso. Aquí en Londres hemos pasado hoy por casi todos los estados del tiempo a una velocidad pasmosa. Llueve a cántaros y a los cinco minutos ya hace sol... ¡Menudo lío!
Bueno, al turrón. Hemos empezado la mañana uno poquito más tarde de lo esperado porque tres amables señoritas del grupo se han empeñado en que mañana querían recoger el desayuno de todos los del grupo, y como no sabían como decirlo nos han hecho esperarlas a la hora de salir. Hay que ver lo generosas que son!! Así que, para que no se lleven un disgusto, mañana les dejaremos platos, cubiertos y vasos para que se los vayan recogiendo. Seguro que lo harán de mil amores.
Lo primero nos hemos ido al museo de cera, que está bastante solicitado habitualmente, por lo que es interesante llegar pronto por la mañana. Nos lo hemos pasado pipa posando junto a actores, cantantes, políticos... cada uno ha elegido con quién le apetecía más y han salido un montón de fotos, aunque algunas no se deberían mostrar públicamente. Por se acaso las guardaremos en un cajón con llave, je, je.
Después nos hemos ido dando un paseito-azo junto a un canal de Little Venice hasta el paso de cebra de Abbey Road donde los Beatles se hicieron la famosísima foto. Hemos intentado hacer lo mismo, pero entre el montón de gente que quería hacer lo mismo, los coches, etc. etc, ha sido bastante complicado.
De allí nos hemos acercado al mercado de Camden. Hoy han sido los chavales los que en casi todos los desplazamientos han decidido por dónde había que ir, así que ya podemos confirmar que los crios y las crías os han salido espabilados/as.
Camden market nunca deja de sorprendernos, así que los que lo hayan visto por primera vez han flipado. Se les ha hecho el rato corto, a pesar de los chubascos que nos han acompañado.
Como ya estamos a mitad del viaje y el cansancio hace mella hoy hemos optado por hacer una horilla de descanso en el alojamiento, así que a media tarde nos hemos venido a tumbar un poco porque estabamos un poco cansadillos. Nos ha venido muy bien (hoy hemos andado unos 12 kilómetos, así que suma y sigue...,)
Luego nos hemos ido a la noria, el London Eye. Unas vistas estupendas, un montón de selfies, en fin que siempre les encanta subir.
Ya hemos terminado el día cenando por la zona y de vuelta a casa (nos han traído muy directos y muy bien).
En fin, un día estupendo, lleno de experiencias nuevas e interesantes que sólo se pueden tener en una ciudad tan maravillosa como es Londres (a pesar del *****¡¡¡**!!!! tiempecito)
Mañana más, pero no mejor, porque es imposible. Seguro que nos estamos olvidando de un montón de cosas, pero es que estamos algo más que reventaus. ¡Y mañana todo el día fuera de casa otra vez!
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